La montañista orizabeña Ishtar Rizzo Varela alcanzó el pasado 11 de octubre la cima del Monte Giluwe, considerado el volcán más alto de Oceanía, convirtiéndose así en la primera mexicana en lograr esta hazaña.

La conquista forma parte de su proyecto Mujer de Fuego, Mujer de Acero, con el cual busca escalar el volcán más alto de cada continente. Su siguiente destino será el Monte Sidley, en la Antártida.

La joven relató que llegar hasta Papúa Nueva Guinea implicó una travesía demandante: 32 horas de vuelo, múltiples traslados por Corea del Sur, Filipinas y la propia Isla de Nueva Guinea, además de un viaje por carretera para llegar al punto de inicio de la expedición.

Mencionó que el mal clima redujo de seis a dos días la oportunidad de ascenso, dejando únicamente una breve ventana de tiempo para buscar la cumbre.

“Llegamos con buen tiempo, un ascenso tranquilo hasta el campamento base, pero con una sola ventana de 6 horas sin lluvia la mañana siguiente”, narró la montañista.

Tras partir a las 4 de la mañana y caminar bajo neblina, alcanzó la cima al amanecer, donde colocó la bandera de Orizaba Pueblo Mágico.

Relató que durante su estadía, fue recibida por el jefe de la tribu Hagen Man en la villa Paiya, quien le expresó: “No habíamos conocido a una persona tan determinada”.

A ello, Ishtar respondió: “Es porque soy mexicana. Así somos, trabajadores, soñadores y aferrados, y por eso estoy acá, representando mi casa”.

La joven deportista, quien también convivió con otros grupos indígenas como los Huli y los Asaro, destacó la importancia ambiental de la región, que pese a ocupar menos del uno por ciento del territorio terrestre, concentra cerca del seis por ciento de la biodiversidad mundial.

La orizabeña explicó que uno de sus objetivos es inspirar a otras mujeres. “Considero que mi principio es inspirar a más mujeres a perseguir sus sueños e ir por aquellos retos que por muy inalcanzables que parezcan para los demás, tenga sentido para ellas”, afirmó.

Además, subrayó la relevancia de derribar estereotipos y fomentar la educación cultural para generar mayor equidad.

Agradeció finalmente el apoyo de la empresa TYASA para llevar a cabo la expedición, con la cual continúa su camino hacía completar el desafío de los siete volcanes más altos del mundo.