La estructura centenaria ofrece vistas únicas, senderos renovados y servicios turísticos de primer nivel.

Los amantes del turismo de naturaleza ya tienen un nuevo destino: el Malacate de Tuxpango, restaurado y adaptado para convertirse en una experiencia imperdible.

Construido en 1905 y considerado una proeza de ingeniería, el sistema vuelve a funcionar con ruta segura y equipamiento turístico.

La rehabilitación, de cerca de nueve millones de pesos, incluyó un sendero con mil 255 escalones, luminarias LED, videovigilancia permanente y puntos de resguardo.

El recorrido conecta dos estaciones situadas en alturas distintas, ofreciendo panorámicas privilegiadas de las montañas.

El acceso tendrá un costo de 50 pesos, disponible de lunes a domingo de 10 a 18 horas.

El complejo también ofrece cafetería, museo, sanitarios y estacionamiento, y pronto incluirá una plataforma digital para comprar boletos.

La renovación fue realizada por personal municipal especializado.