Con la llegada de las celebraciones de Todos Santos, las hojaldras vuelven a ocupar un lugar especial en las panaderías y en las ofrendas dedicadas a los difuntos. En la panadería Torre Fuerte, ubicada en el Tercer Barrio de Rafael Delgado, la variedad de nuez es la más solicitada por los clientes durante esta temporada.
Isaac Colohua, panadero con 30 años de experiencia, explicó que desde principios de septiembre comenzaron a preparar alrededor de 100 hojaldras diarias, una producción que aumenta conforme se acercan los días de mayor demanda.
Además de la tradicional hojaldra de nuez, en el establecimiento elaboran piezas de nata, naranja, coco, mantequilla y canela, de acuerdo con las preferencias de quienes acuden a comprar o realizan pedidos especiales.
La elaboración de este pan requiere preparar las masas, dar forma a cada pieza y cuidar los tiempos de trabajo para conseguir las características que buscan los consumidores. Aunque la receta puede variar según el sabor, las hojaldras mantienen su lugar entre los productos más representativos de la temporada.
En los días de mayor actividad, explicó el maestro panadero, la producción puede alcanzar alrededor de 2 mil piezas diarias durante dos jornadas intensas, lo que obliga a extender los horarios para responder a los encargos.
El trabajo comienza desde las cinco de la mañana y puede prolongarse hasta las ocho de la noche, con pausas para descansar antes de retomar las labores.
La preparación de las hojaldras forma parte de una tradición que cada año acompaña a las familias en sus preparativos para colocar las ofrendas. Su presencia en las mesas y altares representa una de las costumbres gastronómicas que se conservan durante las celebraciones de Día de Muertos.







