FELIPE DE JESÚS FERNÁNDEZ BASILIO.- Ante la nunca antes vista sarta de tonterías que surgen de Palacio Nacional, mismas que saturan la agenda nacional, en donde un día dicen que van a rifar un avión a la población en general pero que no se lo van a entregar al ganador del sorteo sino que a ese “afortunado” se le va a dar su importe pero en pequeños abonos, porque mucho dinero según “hace daño” al que lo recibe.

Y, al otro día, se hace un debate nacional porque quieren quitar los fines de semana largos y en donde se encienden las pasiones de unos defendiendo sin criterio las barbaridades antes dichas y de otros saliendo a criticarlas todos los días por el puro gusto de hacerlo.

Pues debido a que ya ustedes queridos lectores deben de estar saturados de tantas tonterías y ante la importancia y simbolismo históricos de los años que estamos viviendo, en este espacio vamos a tratar de refrescar la mente y por ello retomaremos el tema que abordamos la semana pasada y que consiste en las distorsiones que se pueden generar en la historia de un país o en la reconstrucción y estudio de un determinado periodo histórico cuando se pretende evangelizar en favor de una ideología por medio de la historia.

Y así la semana pasada al señalar como la iglesia de occidente logró borrar de la historia también occidental al Imperio Romano de Oriente y a prácticamente todos sus elementos culturales debido a un cisma religioso que causó las excomuniones mutuas de sus jerarcas y la rebelión de occidente frente a la autoridad del emperador oriental creando un imperio remedo como lo fue el Sacro Imperio Romano-Germánico.

Ahora hablaremos de cómo las ideologías políticas también pueden alterar el estudio de un periodo histórico determinado e incluso como los hechos históricos se transforman en leyendas, es decir que quedan con partes reales y otras que pertenecen a los mitos.

El mejor ejemplo que encontré para explicar lo anterior se da en la madre patria y es que en España ha habido verdaderas confrontaciones entre agrupaciones políticas para explicar qué fue el periodo conocido como la reconquista y es que para los que tienen una ideología nacionalista fuertemente influida por la religión, ésta fue una gesta heroica emprendida a manera de cruzada por los reinos cristianos que se formaron en el norte para expulsar de la península a los moros musulmanes.

Mientras que para los que son de ideología socialista es un periodo histórico que no vale la pena si quiera mencionar, ya que hacerlo significa hacerle propaganda tanto a la dictadura más reciente que se vivió en ese país como a la Iglesia Católica y hacer eso va contra “las buenas maneras” de la política actual.

Sin embargo, queridos amigos que esto leen, ninguna de las dos posturas tienen razón, ya que ese periodo que por cierto fue muy largo ya que entre Covadonga y Granada (las cuales fueron la primera y la última batalla de ese periodo histórico) mediaron cerca de 750 años y no todos ellos fueron de guerra continua entre cristianos y musulmanes sino que fue un periodo complejo en el que muchas veces hubo paz y en otras hubo hasta alianzas entre reinos cristianos y musulmanes para luchar contra otros que igualmente podían ser de una u otra religión y un ejemplo de ello lo tenemos en Rodrigo Ruiz de Vivar mejor conocido como el Cid Campeador quien sirvió por igual a moros y cristianos tan es así que su apodo deriva de la palabra árabe “Sidi” que en castellano significa señor.

Y así mismo esa enorme cantidad de siglos sirven para comprender la identidad cultural española y por ende la de Latinoamérica como derivada de la anterior, así como el idioma castellano que utilizamos, el cual aparte de tener en su léxico una gran cantidad de palabras de origen árabe también tiene una pronunciación única entre las lenguas de origen romance o latino a las que pertenece y esa fonética precisamente se deriva de la árabe, ejemplo las palabras que llevan J o la h aspirada del sur de España y de las costas de Hispanoamérica, entre ellas las del sur de Veracruz.

Por lo tanto, de manera objetiva podemos establecer que la reconquista no fue ni una gesta heroica mas tampoco debe de ser ignorada, porque como ya hemos visto dejó muchas cosas tanto en la cultura ibérica como en la iberoamericana.

De igual manera aquí en México tenemos muchas polémicas como consecuencia de la tentación de utilizar la historia como medio de imponer a la población una determinada ideología y ejemplos tenemos mucho como la conquista, la colonia, la independencia, la reforma, la revolución y muchos otros que en futuras colaboraciones iremos abordando.

Por lo mientras espero que estos ejemplos hayan servido para comprender lo nocivo que puede ser el ideologizar ya sea con fines religiosos o políticos la narración de la historia, ya que sustituir pruebas y hallazgos por dogmas siempre nos alejará de conocer la verdad y con ello de tener una mejor idea de dónde venimos, de en dónde estamos y de hacia dónde vamos.

felfebas@gmail.com

Twitter: @FelipeFBasilio

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