Denise Díaz Ricárdez – Se puede decir mucho a favor o en contra de quienes, por sus méritos destacados en beneficio de la sociedad, la cultura y la ciencia en el mundo, obtienen cada año los Premios Nobel. Mujeres y hombres son reconocidos por sus contribuciones en distintos campos.

Hasta ahora, los correspondientes a 2026 se han otorgado de la siguiente manera:

Literatura: la canadiense Anne Carson, poeta, ensayista, catedrática y traductora.

Cadena de sueños

Quién puede dormir cuando ella…

a cientos de millas oigo ese vasto aliento
avivar sus cubiertas agitadas.
Cicatriz tras cicatriz,
los eslabones
rechin an una vez.
Navegamos, madre, en un océano sin barcos.
Piedad por nosotros, piedad por el océano, navegamos.

Medicina y Fisiología: el estadounidense Karl Deisseroth y los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel, quienes, junto con sus equipos de trabajo, perfeccionaron la optogenética, una técnica con enorme potencial para la salud que permite controlar la actividad neuronal mediante la luz.

Química: los investigadores Henri B. Kagan y Kenso Soai, francés y japonés, respectivamente, por sus aportaciones a la síntesis orgánica asimétrica, que permitirá producir medicamentos más efectivos y seguros.

Física: el belga-estadounidense Francis Halzen, quien logró detectar partículas subatómicas que permitirán observar el cosmos con mayor precisión.

Faltan por entregar dos premios: el de la Paz, hoy, y el de Economía, el próximo lunes.

Vale la pena recordar que México cuenta hasta hoy con tres galardonados con el Nobel.

El diplomático Alfonso García Robles, quien recibió el premio en 1982 y contribuyó, mediante el Tratado de Tlatelolco, a establecer una zona libre de armas nucleares en América Latina, un riesgo que sigue vigente.

El escritor Octavio Paz, poeta y ensayista comprometido con la pluralidad y la democracia en el mundo.

El químico José Mario Molina Henríquez, quien, junto con F. Sherwood Rowland y Paul Crutzen, realizó investigaciones fundamentales sobre el deterioro de la capa de ozono de la atmósfera terrestre, provocado por gases que representaban un enorme riesgo para la vida en el planeta. Vaya asunto.

Ahora, hasta el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere el Nobel de la Paz 2026. Dice que ha evitado guerras. ¿Será?

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