*Un equipo de arqueólogos del INAH realiza labores de salvamento en un predio de 12 hectáreas destinado a uso habitacional, logrando documentar importantes vestigios de la época prehispánica.

Un equipo especializado del Centro INAH Veracruz lleva a cabo trabajos de salvamento arqueológico que han permitido profundizar en el conocimiento de los antiguos procesos sociales de la región.
Las investigaciones, que se desarrollan en un terreno de aproximadamente de12 hectáreas, destinado actualmente a uso habitacional —específicamente en la zona del fraccionamiento San Lucas—, han sido posibles gracias a una estrecha colaboración entre las autoridades culturales y el sector privado.
El equipo de especialistas, integrado por los arqueólogos Mireya Moreno Aguirre, Erika Ramírez Córdoba, Jorge Ulises Mota Landa y Emmanuel Hernández Sánchez, encabeza a una cuadrilla de 30 trabajadores de campo. Juntos han logrado la documentación sistemática de diversos hallazgos, lo que ha permitido no solo registrar los objetos, sino contextualizarlos dentro de la historia prehispánica local.
La relevancia de estos descubrimientos ha llevado a las autoridades a implementar medidas de protección específicas, restringiendo el acceso y la intervención en las áreas donde se han localizado los vestigios de mayor importancia patrimonial.
Este proyecto da continuidad a las líneas de investigación que el Centro INAH Veracruz ha mantenido en la periferia de Campo Viejo desde el año 2000, las cuales tienen como objetivo fundamental la investigación, protección y preservación del legado arqueológico ante el crecimiento urbano.
Un aspecto destacado de esta intervención es el modelo de financiamiento y operación: los propietarios del predio han asumido la totalidad de los costos, incluyendo recursos económicos, tecnología, herramientas y personal de apoyo. Según fuentes del proyecto, los dueños del terreno han mostrado un marcado interés en los descubrimientos arqueológicos y se han comprometido a colaborar en su futura difusión cultural.
Con estas labores, se garantiza que el desarrollo urbano y la preservación del patrimonio histórico caminen de la mano, salvaguardando la memoria colectiva en una de las zonas de mayor riqueza arqueológica de Veracruz.







