Ante el crecimiento de la informalidad laboral en México, empresarios de la región de Orizaba manifestaron su preocupación por la desaceleración económica que comienza a afectar el consumo y las actividades productivas.
Enrique Guillomen Maldonado, presidente de la Coparmex en Orizaba, explicó que más de la mitad de la población ocupada obtiene ingresos mediante actividades informales o autoempleo, lo que limita el acceso a beneficios laborales.
Señaló que la disminución en las expectativas de crecimiento económico ya se percibe en distintos sectores comerciales y empresariales, donde las ventas muestran una tendencia a la baja.
Consideró que campañas de promoción al consumo local pueden contribuir a mantener la actividad económica, aunque insistió en que se requieren políticas públicas que generen empleo formal y atraigan inversiones.
También pidió a las autoridades atender rezagos en carreteras, seguridad y servicios públicos para impulsar el desarrollo de la región.







