Francisco L. Carranco.- Cuarenta mil millones de pesos es una cifra nada despreciable. Aunque habría que esperar la opinión de los expertos para determinar si esa suma es suficiente soporte para la operación en Veracruz del INSABI, Instituto Nacional de Salud y Bienestar, ese, ese que sustituye al Seguro Popular en los servicios médicos en el país. 

La noticia, dada a conocer por el Gobernador Cuitláhuac García, fue la mejor información de lo que va del año, porque miles, quizás millones de veracruzanos que requieren consulta médica, esperan con desesperación los servicios, las reglas de operación para acceder a la atención médica tan urgida en la entidad.

Cabe recordar que el estado de Veracruz fue una de las primeras entidades en suscribirse al convenio que derogaba el Seguro Popular para dar paso al INSABI, sin embargo, mientras se daba esa transición, los beneficiarios se quedaron en la incertidumbre del por qué se suspendió el servicio médico, consultas, entrega de medicamentos y se invalidaron los registros para obtener consulta y, con un típico “No Hay” bateaban a la población que asistía a los hospitales.

A esta fecha, no se ha aclarado como funciona este servicio nacional de apoyo médico, pero, existe la presunción de que la atención médica la otorgan el IMSS, ISSSTE-Bienestar, las clínicas y Hospitales públicos de la entidad, tan sólo con presentar el CURP, el INE o un acta de nacimiento.

En algunos casos la asistencia a esos nosocomios público, en busca de ayuda, se han derivado historias siniestras en la que los administradores de los hospitales reciben a los pacientes en urgencias, los atienden, les dan medicamentos, exámenes de laboratorio (radiografías, análisis clínicos, etcétera) pero, al final de la atención les cobran por todo: Consulta, Atención médica, exámenes de acuerdo a un tabulador que existe por ahí, “quesque” de recuperación.

Bajo estos supuestos la población  no derechohabiente de las instituciones de salud, IMSS, ISSSTE y otros del sector que son públicos, sienten que su derecho a la salud se está violentando, consideran que el manejo de la atención médica se está politizando y se une al desabasto de medicamentos, pésima atención de los empleados administrativos y personal médicos que trabajan para el estado y que, ante la negativa del servicio y lo complicado que es recibir la atención urgente y la entrega de los medicamentos, la población opta por recurrir a los servicios de medicina privada, donde pierden prácticamente todo por el alto costo de la medicina privada.

El Derecho a la Salud se ve mermado por la insensibilidad de los empleados de salud, que maltratan a los pacientes, pareciera que disfrutan con negarles las medicinas y despacharlos con diagnósticos sin  exámenes de clínicos, atienden para cumplir con el horario, escasamente llevan seguimiento o control con los expedientes clínicos de los enfermos y, finalmente hay que pagar.

La nueva corriente de la política pública para cumplir con la Universalidad de los Servicios Médicos en Veracruz y el resto del país, es un reto muy grande porque enfermarse en este México nuestro puede acabar con el patrimonio familiar, obviamente, hablo de la hospitalización, análisis clínicos y consulta con especialistas privados.

En el sector público, el gran problema es la ausencia de camas, fallas en los equipos que realizan los exámenes, ausencia de especialistas, negligencia en las consultas y en los tratamientos, desabasto de medicinas, incluidas, las del cuadro básico y los traslados  a  otros hospitales con más capacidad de atención.

Por ello ¿qué tan bueno es recibir 40 mil millones de pesos? acaso, es la suma inicial para empezar a otorgar el servicio médico con más calidad o es la participación anual para dotar de infraestructura hospitalaria, clínicas, mejorar las existentes, abastecer de medicamentos, contratar personal médico capacitado y especialistas, ampliar la hospitalización, comprar equipo de vanguardia o ¿para que se usara esa inversión?

Recordemos que el INSABI considera la cobertura médica para los NO Derechohabientes al servicio público, es decir, en el caso Veracruz y según datos de los propios organismos de servicios médicos, el IMSS atiende en la entidad poco más de 1, 600,000 derechohabientes, el ISSSTE a casi 600,000; lo que representa, más o menos, 2, 120, 000 afiliados y, que según datos del INEGI, en Veracruz hay 8,112.505 habitantes lo que nos da un número bastante escandaloso para la atención médica de 6,376,787 , que sólo tendrán, medidas las proporciones, como opción la medicina privada, los gastos médicos mayores y el INSABI.

El número de población que no está afiliada al servicio público de salud, batalla para obtener servicios de calidad y que, a pesar de tener el beneficio del registro en las instituciones de salud, este no satisface al 100% las necesidades de la población afiliada.

Ahora el INSABI, para cumplir con el mandato constitucional de brindar el derecho a la salud, deberá invertir parte de esos 40 mil millones en gran parte en campañas preventivas de salud, modificar los estatutos de prestación del servicio social de egresados de las escuelas de medicina, pero también a los egresados de especialidades y maestrías, además de regular las tarifas de las consultas del gremio médico, tanto para la consulta, como para las cirugías y gabinetes de exámenes médicos.

La población debe entender que el desfase en los costos médicos por enfermedad está muy separados del ingreso familiar, tanto, que los esfuerzos de las instituciones médicas públicas, lo que da la única opción preventiva para no enfermarse. O le entras a la prevención o no alcanzará para la curación.

fl.carranco@gmail.com

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