Carlos Alberto Duayhe Villaseñor // En una decisión política de invaluable prudencia, el presidente Andrés Manuel López Obrador pospuso su visita a Sinaloa y Nayarit el pasado fin de semana y cambió su vuelo hacia Villahermosa, Tabasco, en donde de nueva cuenta, como hace 11 años,  sufren una devastadora inundación varios municipios.

Vaya que López Obrador conoce la zona, la ha vivido desde su infancia, juventud y adultez y aunque muchos critican de manera por demás insistente en estar equivocado al respaldar mayormente al sureste en vez al centro o al norte del territorio –privilegiados por décadas- , prefiere mirar hacia el sur y sureste, zonas éstas que proporcionan fundamentalmente energéticos, alimentos y hasta turismo en favor de la economía nacional.

Ha llovido en el sureste con ganas en el último mes entre tormentas tropicales y paso de huracanes en el Caribe, Pacífico y Golfo, así como frentes fríos que contienen las nubes, por lo que en esa región conocen las consecuencias de tanta agua.

Si uno anda por esas tierras siempre te dicen: si llueve torrencialmente en Chiapas se inunda Tabasco.

En Chiapas, además, hay cuatro hidroeléctricas importantes: Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas. Cuando hay fuertes precipitaciones esas presas tienen que liberar agua pues el riesgo de reventar las cortinas de concreto es catastrófico para las zonas bajas. Esa agua va a los ríos que bajan precisamente hacia Tabasco y a eso hay que sumarle las lluvias.

“Nos preocupó mucho la situación del sábado en la madrugada, porque se llenó la presa Peñitas, hubo una precipitación de 3 mil 500 m3 por segundo a las 06:00 horas, lo que me llevó a trasladarme al estado, porque se tenía que desfogar la presa, porque esa agua podía causar muchos daños. Había que tomar la decisión de soltar agua porque se corría el riesgo de que la presa se reventara”, comentó ayer lunes el presidente en su conferencia matutina.

Más aún:  “Ya ha dejado de llover. Hubo una precipitación histórica, nunca había llovido tanto, hablo de 50 años a la fecha, en el caso de Tabasco, de acuerdo con los registros. Fue algo extraordinario, pero afortunadamente el pronóstico es que ya ha dejado de llover y así se espera para los próximos días.

Esta misma semana se presentará un plan que resuelva “de fondo” los problemas de las inundaciones en Tabasco, entre otras medidas el desazolve de los ríos, desforestación incontrolada en las zonas altas, pues además hay grandes cantidades de basura y lodo acumulado por años en muchas partes.

Los gobernadores tabasqueños le han hecho caso omiso y en vez de hacer esos dragados, instalar muros de contención en zonas potenciales de riesgo, evitar centros urbanos al margen de los ríos, tala incontrolada, no actuaron en su momento.

Solamente Villahermosa está rodeada por seis ríos, dos arroyos, y siete lagos y dos lagunas, de acuerdo con un estudio de la Universidad de las Américas de Puebla y la Universidad Autónoma Benito Juárez de Tabasco.

Esperemos que ahora sí, se actué.

Atraques

  1. En Chiapas hay 87 ríos desbordados y el sur de Veracruz no se queda atrás por las afectaciones. Políticas ambientales y previsión, recomiendas las universidades, hoy medio vapuleadas.
  2. Rosario Robles está inmiscuida en la estafa maestra hasta el cuello, como el collar de 400 mil que se compró según la Unidad de Inteligencia Financiera.
  3. Qué haría buena parte de México sin las remesas. Mantienen familias y el asunto es que el empleo lleva mano en México. A ver este 2021.