A mi haye Alfredo Maccise Saade, en su cumpleaños.

Carlos Alberto Duayhe Villaseñor.- Lo inesperado  llegó ayer martes 27 de abril: la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, rechazó las candidaturas del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Félix Salgado Macedonio y  Raúl Morón Orozco, en Guerrero y Michoacán respectivamente.

Lo de Salgado Macedonio fue, desde el principio, un despropósito descomunal no apto para la mínima coherencia entre lo que se dice y se hace desde su principal impulsor, el residente en Palacio Nacional y el dirigente de su organismo político, Mario Delgado.

Más le vale a Salgado  pensar en cómo defenderse de tan tremendas y penosas acusaciones de violación, abuso sexual y lo que no sabemos.

El de Michoacán también se sintió muy por encima de cualquier disposición legal del Instituto Nacional Electoral (INE), -que todo revisa, eso sí- del cual se le pueden enmendar muchas normatividades aunque construirlo fue indudablemente el esfuerzo de generaciones de mexicanos, así que incumplió disposiciones legales y le costó como a su cuate guerrerense.

Ahora el partido Morena habrá de elegir nuevas candidaturas en esas entidades y sin que este revés le pueda afectar mucho en el ánimo de los votantes de ambas entidades, aunque la contienda electoral será más transparente.

Y aún no salimos del todo de estas resoluciones cuando en puerta hay una de mayor calado:

La legislación que permite extender dos años más el cuatrienio para el que fue elegido el mismísimo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de la Larrea, que, contra viento y marea si lo logra, rompería irremediablemente no sólo la elemental división de poderes, sino toda objetividad republicana que se ha logrado construir luego de cruentas luchas ya remotas de Independencia, Revolución y postrevolución cuasiunipartidista incluida.

El argumento del Ejecutivo Federal y del Senado que aprobó esa ley es dar continuidad a la reestructuración general del poder judicial, quien nadie ponen en duda, urge pues, sin embargo no es denostando al pleno de ministros ni colocando a Zaldívar dos años más de lo que sus propios pares lo eligieron para continuar con esa regeneración del poder Judicial.

Atraques:

  1. Uno de los hijos de Julio Scherer García, finado exdirector y fundador de la revista Proceso, Julio como su papá, quien tiene uno de los cargos públicos de central importancia en la dirección jurídica del Palacio Nacional, se fue hasta la cocina con un auténtico improperio: es necesario “tapar la boca a los reporteros” para evitar sanciones del Instituto Nacional Electoral (INE) al Presidente Andrés Manuel López Obrador, palabras más o menos, que nos deja helados en tiempo de calor atmosférico y electoral. Exquisito, el junior fifi agregado a la 4t.
  2. No es por insistir demasiado, lo cierto es que en materia ambiental no estamos ya no se diga a la altura del Pico de Orizaba, sino más bien en las entrañas de la tierra. Cualquier entidad está afectada por ello, bien lo señala el compañero Carlos Ferreyra, sólo la tala clandestina, uff.
  3. Listos ya hacia la jornada electoral del 6 de junio entrante, faltan algo así como seis semanas.

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