El problema ha sido que la mayoría de sus servicios los brinda en Veracruz o Boca del Río, debido a que cuenta con más lugares, espacios más amplios y una variedad de salones y jardines, pero debido al descuido de los ciudadanos, estos no han cambiado su semaforización de rojo o naranja.

Los afectados no solo son los fotógrafos, maestros de ceremonias, planeadores de bodas y músicos, sino evidentemente decenas de familias que dependen de ellos, y que, aunque no se puede confirmar el número concreto de perjudicados, se estima superan las 500 familias.

Mirko Oleg, vocero de los prestadores de servicios sociales, mencionó que a raíz de esta situación se han capacitado en línea para otorgar un servicio de calidad, guardando todos los lineamientos que ordena la Secretaría de Salud y cumplir con los protocolos de higiene en caso de realizar una festividad en estas fechas.

Por el momento, aseguró han realizado trabajos eventuales en municipios donde la semaforización se los permite, pero los gastos de traslado y la alta competencia les ha dictado que deben reducir costos, dejándoles ganancias mínimas.

En su turno de hablar, Erica Rojas, organizadora de bodas, reconoció que muchos de los pequeños empresarios, como ella, han tenido que vender equipo para subsistir y pagar la nómina, lo más lamentable ha sido cuando han tenido que despedir personal.

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