Con especial afecto para los asesores y directores solidarios, ellos son la UPAV.

 Omar Pensado Díaz.- Cuando se creó la UPAV, se hizo pensando en construirla sobre un modelo que privilegiara el autodidactismo, que llegara a los rincones más lejanos de Veracruz, allá donde una universidad convencional del siglo XX nunca llegaría y que con ello se combatiera la pobreza, que es consecuencia de la falta de luz que lleva la educación.

La Ley 276 que dió vida a la UPAV la concibe como una estructura educativa que también privilegia y fomenta la autoorganización de la  población, construyendo con ello un camino que conduce a la estructuración de una sociedad del conocimiento, teniendo como resultado una gradual transformación de Veracruz, al generarle a sus habitantes nuevas oportunidades de superación que impactan su medio, dándoles una mejor calidad de vida y creando una sociedad con mayor madurez al responsabilizarse por sus estudios. Bien entendida la UPAV representa un nuevo paradigma educativo.

La educación no debe ser de las élites, la educación debe ser para construir pueblos con alta energía, más cultos, responsables y consientes de sí mismos, alejados de los vicios y los fanatismos; también la delincuencia se combate con educación, pues la educación muestra otros caminos y genera mejores oportunidades para hacer el bien por el bien mismo. Una mente que no se alimenta con conocimientos es una mente que se corrompe, se vuelve reduccionista e inconsciente. Por eso la UPAV es el resultado de un reclamo popular, con el cual el gobierno combate la injusticia de aquellos que no tienen acceso a la educación, allá en las comunidades más alejadas, aquellas en donde la UPAV tuvo su inspiración y para la cual fue creada, y de esta forma dar cumplimiento al Artículo 3° Constitucional sobre el derecho de todos a tener educación.

El creador de la UPAV y primer Rector,  el Profr. Guillermo Héctor Zúñiga Martínez, supo bien lo que hacía, pues era consiente que Veracruz tenía más 5 y medio millones de habitantes sin educación media superior y superior, y cerca de 5 millones en situación de pobreza, cifra que se correlaciona con la falta de educación y preparación técnica y científica. Por esa razón, se emprendió la incansable batalla de llegar a todos los rincones del Estado, en pro de organizar a la población para combatir al mayor enemigo del pueblo que es la ignorancia. El Profr. Guillermo Zúñiga fundó preparatorias y licenciaturas en acuerdo con la población y las autoridades locales, a veces en los espacios municipales, otras en los edificios que albergaban ya a escuelas primarias o secundarias y otras más en casas que prestaba la misma población. Lo importante era transmitir un conocimiento a aquellos que nunca tendrían la oportunidad de ingresar a una universidad como la Veracruzana, debido a la falta de recursos o a la falta de espacio en esta última. La UPAV, debido a su modelo, iría donde se necesitara. Y bien lo decía Don Guillermo Zúñiga …enseñar a los que menos saben es un acto de amor y patriotismo.

 

Pero la revolución educativa de la UPAV se inició con muy pocos recursos. Al gobierno del Estado le cuesta muy poco dinero, apenas 21 millones al año, a diferencia de la Universidad Veracruzana, nuestra querida alma mater, cuyo presupuesto estriba en aproximadamente 5.5 mil millones de pesos al año. Por eso la UV tiene sus límites en cuanto a la aceptación de alumnos, su modelo es diferente que el de la UPAV y su paradigma también. Además, la UPAV genera su propio presupuesto, es autofinanciable teniendo desde el inicio una verdadera autonomía financiera, pues la sostiene el pueblo mismo, que es, además el que la va construyendo.

Bajo el  rectorado del Profr. Guillermo Héctor Zúñiga Martínez en poco tiempo la UPAV alcanzó la cifra de más de 78 mil estudiantes y presencia en 10 Estados de la República y dos países. Eso es una verdadera revolución educativa, quedando demostrado que los pueblos no sólo se mantienen de pan, sino también de la fruta del conocimiento.

La UPAV es el proyecto de un moderno Prometeo y la esperanza de los platónicos por transmitir bajo las sombras de los árboles el néctar de ese conocimiento prohibido e inaccesible para los pueblos esclavizados y martirizados por la ignorancia. Los logros del espíritu humano no sólo se miden en frías estadísticas, sino en el reconocimiento del corazón mismo del pueblo al verse transformado y generar una mejor realidad de sí mismo. Este extraordinario proyecto rompió con los moldes establecidos de llevar y transmitir educación. La pobreza de Veracruz, así como la de otras regiones del país llevó a implementar este proyecto de pedagogía social, sembrando un paradigma educativo que a veces pocos llegan a entender e insisten en aplicar los viejos moldes, ya caducos de una estructura decimonónica en donde hablan de una UPAV que no tiene rigor. Y efectivamente, aquellos deben entender su modelo, fácilmente desprendible del decreto que le dio vida, pues es una universidad que privilegia el autodidactismo y el conocimiento autónomo, que cuenta con facilitadores y asesores solidarios que guían al aprendiente por un camino en donde el rigor es un asunto de quien realmente quiere adquirir conocimientos. La tesis del conocimiento autónomo es muy clara para quien sabe del modelo y lo quiere aplicar, quien no conoce y quiere hablar de la UPAV sólo pondrá en evidencia su ignorancia y deberá estudiar, de manera autónoma, el mencionado modelo educativo.

Para no depender económicamente del gobierno, la UPAV nace con un patronato, una asociación civil en donde los estudiantes y las escuelas incorporadas de manera voluntaria depositan sus cuotas, con la finalidad de sostener esta revolución educativa. Esas cuotas son sagradas, pues sirven para gratificar a los asesores y directores solidarios, coordinadores y viáticos, entre otros servicios educativos. Nadie está obligado a depositar dicha cuota, pues se violaría el 3° constitucional, tampoco a retener documentos, pues entonces se violaría el Artículo 4-bis del Código de Derechos para el Estado de Veracruz. La libertad de los alumnos y escuelas incorporadas de depositar en el patronato es indiscutible, es un acuerdo social pactado para llevar educación a los que menos tienen. Lo anterior lo sabía muy bien Don Guillermo Zúñiga, cuando alguien le preguntaba por las cuotas y por becas, él lo decía con gran claridad …la UPAV no cobra…y en efecto esta no aparece en el Código de Derechos del Estado de Veracruz.

Como en todas las universidades, se han cometido errores y se han dado abusos y malos entendidos, pero finalmente la UPAV es un centro de transmisión y generación de conocimientos. Es un modelo único en el país, inspirado en hombres que han sido autodidactas y que sólo necesitaban legitimar sus conocimientos.  ¿Qué tecnológico de Veracruz le negaría el título de ingeniero electricista a Tomas Alva Edison? Por eso la UPAV privilegia el autodidactismo, esa es su base principal y su razón de ser, no es un modelo rígido  que finalmente se quebraría y mal harían en querer transformarla a eso, lo único que lograrán es destruir uno de los más grandes modelos académicos que se han desarrollado en este país, que es además motivo de estudio dentro de la pedagogía social.

Es lamentable que algunas autoridades educativas no tengan el alcance para comprender lo que significa la UPAV y dejen pasar la oportunidad de continuar con esa revolución educativa. Es también lamentable que en la actual administración se haya querido hacer una “reingeniería” a la UPAV sin entender antes su modelo, generando con ello el decaimiento de la matrícula. Es muy grave ver como al inicio del Gobierno del Lic. Miguel Ángel Yunes Linares se pretendiera establecer una reingeniería que compactara a la UPAV en sus distintas sedes, concentrando alumnos en puntos populosos, lesionando a aquellos estudiantes de comunidades alejadas. Se les olvido la esencia del Decreto que era llevar la educación a los puntos más lejanos de Veracruz. De igual manera, el pretender cerrar algunas licenciaturas, con lo cual se reduce la matrícula considerablemente o impedir que las Escuelas Incorporadas a la UPAV no puedan aperturar la inscripción de alumnos, ha sido una muerte lenta para la institución. Las cosas no funcionan con rigidez de muerto, funcionan con sensibilidad e inteligencia, y la forma actual de ver a la UPAV, obtusa y retrograda de pensamiento oscuro, que se limita a intereses de una eugenesia educativa nunca antes vista.

La UPAV debe regresar a lo que dice su Decreto de Creación, la Ley 276, y a como fue concebida en su momento. Muchos directores y asesores solidarios que dedicaron años de trabajo a consolidarla no han sido tratados con la justicia que se merecen. Desde aquí les envió el mayor de mis reconocimientos. Todo es cuestión de sensibilidad.

Recientemente un grupo de directores solidarios y directores de escuelas incorporadas  apoyados por la Diputada Cinthya Lobato Calderón organizaron el Foro UPAV: Análisis, Retos y Perspectivas, el cual tuvo una asistencia de más de 500 académicos, directores solidarios, alumnos y maestros,  y al cual asistió el Coordinador del Grupo Parlamentario de Morena el Diputado Zenyazen Roberto Escobar García, representante personal del Gobernador Electo, Cuitláhuac García Jiménez, quien  junto con la Diputada Cinthya Lobato permanecieron todo el día, visitando y escuchando todas las mesas de trabajo, platicando y escuchando a los directores y asesores solidarios sobre sus inquietudes. Lo anterior fue una profunda muestra de sensibilidad de ambos diputados, a quienes desde aquí les expreso mi más profundo reconocimiento. Los trabajos preparatorios para el Foro UPAV duraron cerca de 8 meses y en ellos participaron tanto directores solidarios como de escuelas incorporadas a la UPAV, mismas que en fechas recientes han sufrido todo un proceso de difamación por parte de los intereses que mantienen en el oscurantismo a la UPAV.  Sin lugar a dudas, en breve, tanto el gobierno federal, como el estatal, encabezados por el Lic. Andrés Manuel López Obrador y en Ing. Cuitláhuac García Jiménez, serán gobiernos que impulsarán una profunda revolución educativa en lo que ahora será la cuarta transformación de México.