Ángel Rafael Martínez Alarcón.- A tan sólo 10 meses de la instauración de la República amorosa desde el pasado 1 de diciembre del 2018, con el triunfo electoral  del Lic. Andrés Manuel López Obrador, en primer presidente de la República nacido en Tabasco; desde 1824, que tenemos el régimen presidencialista. 

Con ello también se impuso en el discurso la 4ª Transformación, por vez primera desde la Presidencia de la República. Con  el sufragio de 30 millones de votos de un padrón de 90 millones de electores mexicanos.

El proyecto de nación, se ha cumplido cabalmente, el mesías tropical  desde 2006, proclamó “Al diablo con las instituciones “ así en estos últimos 10 meses, como la única política pública, volvimos a la nación de un sólo hombre, borrando y controlando al poder legislativo y al judicial, nulificando a los integrantes del gabinete . Y Sólo una agenda la mañanera,  donde el pastor del país, proclama sus verdades y otros datos.

 El narcotráfico, ha sido uno de los grandes problemas en la agenda política en los últimos 50 años, desde Gustavo Díaz Ordaz  a Andrés Manuel López Obrador, este último en un discurso fácil no deja de echarle a la culpa al pasado, a los gobiernos conservadores del PRI y del PAN. Olvidando su origina y auténtica militancia al partido al que le escribió su Himno.

Debemos agradecer al Presidente López Obrador, su honestidad valiente que ha demostrado en estos últimos meses, en defensa de la familia del capo Joaquín Guzmán Loera.

Primero su intervención ante las autoridades de los Estados Unidos, solicitando una visa humanitaria a favor de la madre del  Chapo; meses mas tarde también solicitando que los recursos económicos incautados  al Guzmán Loera, regresaran al país, nunca se especificó para las arcas de la administración  pública federal o la familia Guzmán Loera. 

El ejemplo más grande ha sido la liberación de uno de los hijos del Chapo. El joven Ovidio Guzmán López; hasta antes del pasado 17 de Octubre del 2019, era desconocido por el pueblo mexicano sólo las autoridades norteamericanas lo tenían muy ubicado. Archivaldo Guzmán,  en twitter agradece al presidente López Obrador, la liberación de su hermano; y le recuerda quién le financió la campaña.

            La fracasada captura de Ovidio Guzmán López, hasta el día de hoy no se tiene claridad del asunto; el mismo gobierno federal, ha dado hasta más de seis versiones de lo acontecido. Van de mentira tras mentira, desde el mismo presidente en un primer momento dice avalar la liberación del narco antes señalado, hasta llegar a decir que no estaba informado.  Como una burda copia la estrategia de incomunicarse como lo hizo Gustavo Díaz Ordaz, el jueves 2 de octubre de 1968, y otro jueves del 17 de octubre de 2019, López Obrador, hizo lo mismo. Hoy con tantas tecnologías es menos creíble. El presidente más votado y popular al otro día prefirió huir a Oaxaca que dar la cara a los pobladores de Culiacán, Sinaloa.  

            La liberación de los hijos del Chapo, y la gran humillación que sufrió el glorioso ejército mexicano, evidencio muchas cosas, pero la más fuerte la alianza de López Obrador  con la familia Guzmán. La 4ª transformación tiene su cartel preferido. Con el pretexto de salvaguardar vidas humanas, mismo salvaguarda no tuvieron los más de 30 mil mexicanos asesinados en los 10 primeros meses de la presente administración.

            Que raro que el Fiscal General de la Nación, fuera funcionario en la administración de Vicente Fox, y el mismo Secretario de Seguridad, también fuera alto funcionario con Fox, y luego se supo que el suegro de Alfonso Durazo,  fuera asesinado en  Culiacán. Pero lo raro que su hijo fuera compañero de colegio del mismo Ovidio.  

            Todas las interrogantes sobre el diseño del operativo, según uno de las tantas versiones. Hoy nadie le cree las bondades para la liberación de Ovidio. Quedan todas las dudas, por más que el pastor de las mañaneras proclame su falsa versión.

            La derrota moral del López Obrador, fue una gran victoria del cartel de Culiacán, someter al ejército federal,  donde el ejército de los Guzmán, integrado por 15 mil miembros, se dieron cuenta  de las debilidades de los aparatos de seguridad del estado mexicano. De esa victoria en menos de 24 horas se compusieron narcos corridos, alabando la proeza  del patrón. O las decenas de niños recién nacidos que fueron registrados con el nombre de Ovidio…

            Estamos asistiendo al nacimiento de la República de Ovidio, y la muerte de la República amorosa; baja la guía moral, política, de Andrés Manuel López  Obrador. Ovidio Guzmán,  se  ha convertido en héroe nacional, y seguramente en futuro lo vamos a ver como prócer de la patria.

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